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Inevitable llegar a los 20

Ya casi tengo 20 y podría sentirme decepcionada. Sin embargo no es así. Prácticamente me he criado sola desde los 12 años, edad en la que me quedé huérfana de madre con dos hermanitos menores de 7 y 6 años, a los cuales a mi manera, he dado mi amor y dedicación. Son unos jovencitos algo indecisos que viven las pasiones típicas de su edad, pero a los que amo con todo mi corazón, aunque se me complique decírselo.

Una señorita de casi 20 con dificultad para decir lo que siente, con la boca por reventar de tanto amor, aficionada al diseño, autodidacta y estudiante de Ciencias de la comunicación. Siempre digo que la clave del éxito es no tener miedo a nada y atreverse a luchar por lo que se anhela, aunque esto implique tener que doblegar nuestro orgullo (sin perder la dignidad) preguntemos sin temor y entablemos relaciones productivas.


En esta vida las relaciones son fundamentales, hay que ser uno mismo y sino somos del todo carismáticos y encantadores, hay que intentar serlo. Hay que meternos en la cabecita que no somos autosuficientes, que está en nuestra naturaleza socializar.

Como les decía no quiero llegar a los 20 o dicho de otra manera, ascender a la base 2, abandonar mi adorada base 1 en la que todo se te perdona porque estás en "plena adolescencia", ya que es una etapa muy conflictiva, además de que tener 19 es lo más cercano a un 18 y a su vez a un 17, osea cuando era menor de edad, una chiquilla terriblemente precoz. Lo más aterrador de llegar a los 20 es que ya está echada tu suerte, es inevitable llegar a los 30, 40, 50 y así sucesivamente. Tampoco podré sentirme una niña junto a mis amigos de la facultad que pasan los 20, en su mayoría.

De algo si estoy convencida, ya que es una condena obligatoria llegar a los 20 y los números que le siguen, pretendo no salir de ella jamás... o por lo menos hasta que me lo permita la fuerza de la gravedad. Cuando tenga 29 inmortalizaré el número a los 30 seguiré teniendo 29, de igual manera a los 31, 32 y los números que le siguen. Ese es mi plan y lo haré realidad, pero para esto tengo que cuidar la linea y usar mis cosmetiquitos, que por supuesto ahora no uso, ya que como toda younglady no necesito porque en la juventud el cuerpo produce mucho colágeno y no me siento avergonzada de mi cutis, aunque ahora último está un poco rebelde. Nada de preocupar. 

No queda de otra que aceptar mi realidad, por otro lado no soy ajena a la emoción de tener 20, sí mi nota favorita. Es un agradable número, desde la secundaria lo anhelo en todos mis exámenes. Ahora seré oficialmente vieja, ya nada de chibola, chibolita, mocosa, lolita for you... nada de esas cosas, ahora seré una señorita de 20 años bien puestos.

Dejaré de ser la mocosita que decía tonterías, ahora una mujercita de 20 que dice pastruladas. Todo permanecerá solo cambia la cantidad de tiempo transcurrido, el rotulo de veinteañera me durará 12 meses, pero lo recordaré toda la vida. Siento que llegar a esta edad me acerca más a los 21 y medio, edad en la que estaré terminando mi carrera, y dejaré de ser la universitaria sin suerte, pero de novedosas ideas.

La vida me ha dado muchas lecciones, creo que muchas más de las que otros han recibido, aún siendo mayores, pero todo llega en su momento. La valoración de estas experiencias dependen de uno mismo, de la manera en que afrontemos esas pruebas. Esa vendría a ser una teoría de mi actual status quo. El otro es aún más fatalista: que la vida me puso en el camino trabas, de sencilla solución, lo que sucedió es que adoro complicar todo y eso trajo consigo una aborigen de problemas (big ball of snow). Esto último se traduce en que soy demasiado inepta para sobrevivir. Sin embargo soy más positiva y prefiero creer que hice bien y que todo esto es un augurio de que tendré una sosegada vejez.

A un paso de los 20, con toda una vida por vivir, ya he sentido sus golpes a carne viva, pero también los he gozado. No desdeño los éxitos que he obtenido, por algo se empieza, sé que vendrán más. Lucharé por ello. 

Llego a los 20 desafortunada en el amor, sin mascota, sin trabajo estable, pesando 52 kg., con grandes amistades, que son mi apoyo, extrañando a mi madre más que nunca; a pesar de todo ello, llego feliz. Porque hay que tomar las cosas con el mejor humor posible, hay que reírse de nuestras miserias, compasión nunca, nadie tiene más derecho en el mundo para mofarse de uno, que uno mismo. Por supuesto con mucho por hacer, como siempre.

Suelo planificar mi futuro, me gusta tener en cuenta los imprevistos, pero la vida es contra todo pronóstico, ahora que lo pienso con más detenimiento, jamás planifique mis 20, ¿Extraño no?. Ahora sé lo que quiero hacer: seguir viviendo.



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Comments
2 Responses to “Inevitable llegar a los 20”
  1. Excelente manera de ver la realidad del llegar a la segunda base jejejeje :D

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